Según una entrevista realizada a Manuel, quien dice ser el presidente de los furtivos de O Burgo, se trata de una veintena de familias que viven en chabolas y que al no tener medios económicos, se ven obligados a recoger marisco de manera ilegal.
Al ser una práctica no permitida, no pueden venderlo por los canales habituales y en su gran mayorÃa termina en restaurantes.
Uno de los principales problemas está en que esta rÃa está cerrada por estar catalogada de ctegorÃa C por tener un alto grado de contaminación. Sus aguas trimplican el limite de toxinas permitidas para la comercialización de su marisco.
por esto, el consumo de sus productos supone un grave riesgo para la salud de las personas quelo consuman.
el presidente de la Asociación Provincial de Empresas de HostelerÃa de A Coruña niega que los restaurantes de la zona adquieran este marisco pero reconoce que alguien lo tiene que comprar ya que sino no habrÃa mariscadores furtivos.
Para intentar erradicar este problema, agentes guardacostas en colaborción con la policÃa organizan redadas.
El pasado lunes se identificaron a  10 ilegales, se decomisaron 70 kilos de berberecho, 15 de almeja, y se incautaron herramientas empleadas para extraer el marisco.
Fuente: La Voz de Galicia.



